¿Cuántas veces hemos escuchado que en la vida hay que tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro? Este Libro Blanco tiene algo de los tres: nació como una iniciativa de OLACDE, creció con el aporte de quienes sumaron su visión y se transforma hoy en una obra construida colectivamente.
Desde hace más de cincuenta años trabajamos junto a nuestros Países Miembros en los principales desafíos energéticos de América Latina y el Caribe, con una presencia histórica en los sectores eléctrico, petrolero y gasífero. Esta es la primera vez que OLACDE publica un Libro Blanco dedicado al sector minero.
¿Por qué? Cambió el contexto. La minería pasó a ocupar un lugar cada vez más importante en la discusión energética y geopolítica mundial. La electrificación, las energías renovables, el almacenamiento y la digitalización impulsaron una demanda creciente de minerales críticos. Al mismo tiempo, la seguridad de las cadenas de suministro se volvió una prioridad estratégica para gobiernos, empresas y organismos internacionales.
En ese escenario, América Latina y el Caribe tiene mucho para decir. Nuestra región concentra una parte significativa de los recursos minerales que el mundo necesitará durante las próximas décadas. Pero disponer de recursos no garantiza por sí solo desarrollo y crecimiento. Transformarlos en inversión, infraestructura y empleo exige planificación, coordinación y una mirada de largo plazo.
Ahí radica el propósito de este trabajo. La transición energética necesita minerales, pero producir esos minerales requiere infraestructura energética: generación, redes y sistemas de abastecimiento capaces de acompañar su desarrollo. La disponibilidad, el costo, la confiabilidad y el origen de esa energía pueden determinar su viabilidad y competitividad.
Planificar el desarrollo minero exige anticipar la demanda energética; planificar los sistemas energéticos requiere comprender dónde estarán los nuevos polos de producción minera y qué infraestructura será necesaria para abastecerlos. Esta intersección responde directamente a las capacidades de OLACDE y a una realidad institucional concreta: más del 50% de los ministerios de energía de nuestros Países Miembros son ministerios de Minas y Energía o tienen ambas competencias bajo un mismo techo.
A lo largo de sus capítulos, este Libro Blanco recorre el nuevo contexto global de la minería, la realidad y los proyectos de la región, su vinculación con la energía y la infraestructura, y las perspectivas de quienes hoy están definiendo el futuro del sector.
Cuando empezamos a trabajar en este libro, no sabíamos exactamente hasta dónde nos llevaría la iniciativa. En el camino se fueron sumando actores, experiencias y miradas que enriquecieron el trabajo y, al mismo tiempo, nos mostraron todo lo que todavía queda por incorporar. Sabíamos también que una primera edición difícilmente podría reflejar toda la diversidad de nuestra región. Seguramente quedaron actores por convocar, casos por contar y discusiones por abrir. Por eso, más que una limitación, queremos verlo como una invitación: a quienes todavía no están en estas páginas, los esperamos en las próximas ediciones. Una agenda regional de esta magnitud necesita participación, cooperación y, quizás, más liderazgos y menos líderes, como alguna vez me enseñó un gran amigo.
Este Libro Blanco, que presentamos en Santo Domingo, República Dominicana, en el marco de la XI Semana de la Energía, reúne información, experiencias, proyectos y, especialmente, las voces de quienes toman decisiones y enfrentan estos desafíos en el terreno. Quiero agradecer a los gobiernos, empresas mineras y energéticas, organismos internacionales, instituciones financieras y especialistas que aportaron su conocimiento y experiencia para hacer posible esta obra colectiva. Y, especialmente, gracias a quienes dentro de OLACDE me acompañaron en esta aventura y ayudaron a convertirla en realidad.
Lo hacemos, además, en un año complejo. Un año atravesado por la continuidad de la guerra en Ucrania, el conflicto en torno al estrecho de Ormuz, nuevas tensiones sobre las cadenas globales de suministro y, también, un Mundial de fútbol que para quien escribe estas líneas no es poca cosa. Un 2026 en el que la energía, los recursos naturales y la geopolítica volvieron a ocupar un lugar central.
América Latina y el Caribe tienen recursos, conocimiento, empresas e instituciones. Tiene, sobre todo, una oportunidad extraordinaria por delante. El desafío es transformar esa oportunidad en desarrollo.
Con este Libro Blanco, OLACDE busca contribuir a ese objetivo: avanzar hacia una mirada regional en la que el desarrollo minero y la planificación energética formen parte de una misma conversación.
